No te pierdas estos lugares en Estambul

Estambul es una de las ciudades más antiguas de la historia que quedan en pie. Incluso llegó a ser capital del Imperio bizantino de Constantinopla. Con tanta historia que contar no es de extrañar que muchos viajeros la escojan como destino preferido en sus vacaciones. Estambul merece la pena ser conocida, por ello te mostramos algunos de los lugares de la capital turca que no te puedes perder.

7 lugares de Estambul que tienes que ver

1. Palacio Topkapi

Palacio de Topkapi
Palacio de Topkapi – Ivo Vitanov Velinov

Desde este palacio, que data del siglo XV, los sultanes del Imperio otomano dominaron sus territorios hasta el siglo XIX. La opulencia de su arquitectura y decoración te dejarán sin palabras.

No dejes de visitar el harén, lugar en el que concubinas y niños vivían. También debes admirar la Segunda Corte, por la que podrás caminar y tener una visión sin igual del lugar, y la Tercera Corte, en la que podrás ver antigüedades posesión del profeta más famoso del Islam.

2. La Mezquita Azul

Mezquita Azul de Estambul
Mezquita Azul – Krissanapong Wongsawarng

Cualquier mezquita es hermosa para ver, más en Estambul,pues sus formas y belleza no tienen igual. Dicen que nunca ha habido ni habrá arquitectos como los musulmanes. Si además la mezquita tiene un nombre como el de esta, la Mezquita Azul, sin duda nos atrae más la atención para conocerla.

Recibe su nombre por los miles de azulejos de Iznik que forran su interior y que tienen este color. Cuando se construyó se creó un gran revuelo en el mundo islámico por tener el mismo número de minaretes, seis, que La Meca.

No obstante, con el paso del tiempo fue y ha sido uno de los centros religiosos más importantes del mundo islámico. No dejes de visitarla, porque independientemente de que seas o no religioso, su enorme y ostentosa belleza te cautivará.

3. El Hipódromo

Hipódromo de Estambul
Hipódromo – Izabela Miszczak

Este lugar fue testigo de juegos y carreras de carros durante la época bizantina pues data del 330 d.C. Aunque hoy día no queda mucho del hipódromo, el parque hay levantado en su lugar está lleno de monumentos por ver.

Por ejemplo, al suroeste puede ver un obelisco egipcio de unos 20 metros de altura y muy antiguo, la Columna de la Serpiente y un obelisco de piedra que hasta el 1204 estaba revestido de oro.

4. Museo Arqueológico de Estambul

No solo encierra objetos de la historia de Turquía sino de todo el Oriente Medio. Está dividido en tres secciones: el Museo del Oriente Antiguo, el Museo de Arqueología y el Pabellón de Mehmet el Conquistador.

Y como colofón , no dejes de visitar la Sala de Exposición Estambul, en la que podrás conocer la ciudad a través de sus distintas eras.

5. El Palacio Dolmabahçe

Palacio de Dolmabahce
Palacio de Dolmabahce – Gelia

Este palacio construido por el sultán Abdülmecid en 1854 fue de tan inmensa belleza que llegó a sustituir al de Topkapi como la principal vivienda de sultanes. Toda una joya monumental que no te puedes perder.

Sus jardines llenos de fuentes, ornamentos y figuras no tienen nada que envidiar a los más famosos del mundo como los de la Alhambra o los de Versalles. Su interior mezcla distintos estilos como barroco, rocoso, neoclásico y otomano, adornados con muebles ostentosos y frescos en el techo sin igual.

6. Kariye Müzesi

Iglesia de Chora en Estambul
Iglesia de Chora – Faraways

También conocida como la Iglesia de Chora, que significa la “Iglesia del País”. Situada justamente fuera de las murallas, fue quizá la primera iglesia en construirse en Turquía.

No obstante, lo que hoy vemos es al menos la sexta reconstrucción del monumento, debido a que en el siglo IX fue totalmente destruida y durante los siglos se le hicieron varias reconstrucciones. Sin embargo, lo más valioso no está en el exterior, sino en su interior, que alberga preciosos frescos y mosaicos bizantinos.

7. Cisterna Basílica

Cisterna Basílica en Estambul
Cisterna Basílica – Luciano Mortula – LGM

Uno de los monumentos más singulares de la ciudad. Es un enorme aljibe subterráneo en el que se almacenaba agua para el palacio de los emperadores. Su nombre se debe a que estaba bajo una basílica.

Tiene 336 columnas que se construyeron reciclando materiales de otras obras y a las que dieron un toque especial con tallas que decoraban de forma magistral el lugar. El paseo a través de ellas no solo se deleitará tu vista, sino también tu olfato y tu tacto, pues hay un goteo de agua constante que no se detiene y que aporta un leve olor a humedad que resulta agradable.

“El destino de uno nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas.”

– Henry Miller –

Una ciudad inigualable que tiene otros muchos atractivos, desde Santa Sofía a la Torre Gálata. Estambul está llena de cientos de historias que contarte, ¿te atreverás a descubrirlas?

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