‘Jet lag’: 7 consejos para ayudarte a combatirlo

Patricia Hernández · 23 abril, 2019
El temido 'jet lag' puede arruinar los primeros momentos de unas vacaciones. Pero hay pequeños remedios para combatirlo.

El jet lag puede convertirse en un auténtico problema cuando se realizan viajes largos, es decir, cuando se aterriza en un lugar que tiene un horario diferente al del país de procedencia. Con el fin de evitar que aparezca o para mitigar sus efectos, te damos una serie de consejos que te serán de mucha utilidad.

1. Contra el jet lag, cambia la hora del reloj

Antes de subir al avión, lo ideal es ajustar la hora a la de la ciudad que se vaya a visitar. Esto sirve para prepararse psicológicamente y, por tanto, para que el jet lag no golpee con tanta fuerza. También es recomendable que, si el avión aterriza por la mañana, se aproveche el viaje para dormir.

Pasajera leyendo en un avión

2. Controla las comidas y bebe mucha agua

Para «reprogramar» nuestro estómago, lo mejor es ayunar tanto antes como después del vuelo. También es recomendable hacer desde el primer momento las comidas en el horario de tu destino.

Si te entra hambre o por cualquier otro motivo necesitas consumir algo, puedes optar por algo ligero, como frutos secos o fruta. Son alimentos que podemos llevar nosotros o adquirirlos en el aeropuerto.

Además de lo relativo a las comidas, es bueno beber mucha agua para evitar la deshidratación. Esta provoca que los efectos del jet lag sean aún más severos. Es fácil que aparezca porque el aire en las cabinas de los aviones es extremadamente seco. Así que, ¡no olvides tener tu botella a mano y evita el alcohol!

3. Para evitar el jet lag, toma algo de cafeína

Las bebidas que contienen cafeína, como las energéticas, el café o los refrescos de cola, pueden afectar a nuestra capacidad para dormir. Sin embargo, si se consumen adecuadamente, son grandes aliadas, ya que alivian la sensación de cansancio durante el día.

Pero no debes tomarlas de cualquier manera ni abusar de ellas ¿Cómo hacerlo? Simplemente, consúmelas en cantidades moderadas y, al menos, seis horas antes de irte a la cama.

Pasajeros tomando café para combatir el jet lag

4. Toma melatonina si es necesario

La melatonina es una hormona que produce nuestro cuerpo de noche, por lo que tomarla nos ayuda a alcanzar un sueño profundo. Pilotos y personal de a bordo recurren a ella para combatir el jet lag y nosotros también podemos hacerlo. Pero recuerda siempre consultar con el médico o farmacéutico.

En este punto también cabría añadir que debemos mantenernos despiertos hasta la noche, por lo menos hasta las 21:00 horas. Da igual lo cansados que estemos y que tengamos la posibilidad de echarnos la siesta previamente.

5. Muévete para combatir el jet lag 

En un viaje largo es recomendable no estar todo el rato sentado y estirar las piernas. No obstante, es igual de importante que nos mantengamos en movimiento y hagamos algo de ejercicio antes de despegar y después de aterrizar. Solo así podremos mantener la sangre fluyendo y aliviar la tensión de los músculos.

6. Aprovecha la luz natural

Nada más llegar al destino, lo ideal es exponerse lo máximo posible a la luz natural y evitar los lugares cerrados y lúgubres. Así, liberaremos hormonas que contrarrestan el jet lag, pero además, engañaremos a nuestro cerebro y estabilizaremos nuestro reloj biológico. ¿Necesitas más razones para hacerlo?

Hombre en el aeropuerto

7. Refréscate al llegar a tu destino

Además de exponernos a la luz natural, para sentirnos mejor, conviene que nos duchemos o refresquemos de alguna manera cuando lleguemos a nuestro destino. Si vamos a un alojamiento con piscina o a un lugar con playa también podemos optar por darnos un chapuzón.

Durante el viaje y, si se realiza alguna escala, se puede aprovechar para lavarse la cara o cepillarse los dientes. Y es que, aunque sean pequeñas acciones, verás como te ayudan de alguna manera.

Esperamos que sigas los consejos que te acabamos de explicar para evitar el jet lag en el próximo viaje en el que puedas padecerlo. Como ves, son recomendaciones que no suponen ningún esfuerzo. Y, al fin y al cabo, no hay nada como disfrutar de unas vacaciones totalmente descansado y repleto de energía, ¿no crees?